Será el 17 de julio a las 19, en el bar de la entidad; Eduardo Rovner, Sergio Boris y Ernesto Korovsky, invitados  

 

“Miren de nuevo las fotos, por favor. El primer Café Abierto fue un éxito completo. ¡Había más de cien personas! Y la entidad se portó. Además de mandarnos a miembros de la comisión directiva, para asegurarse que todo estaba bien, junto con el café puso budín y gaseosas. ¿Más se puede pedir? Sobre todo agradecemos a Laura Ventura de La Nación y a los autores y directores Javier Daulte y Ciro Zorzoli, no solo por habernos brindado sus mejores ideas y emociones, sino también por haberse quedado al final dialogando con los presentes. ¡Fue una fiesta! 

También agradecemos todos los que nos escribieron después 

contándonos sus impresiones, alentándonos a seguir. También nos felicitaron, a Kitty Halan y a mí, el presidente de la entidad y varias de las autoridades. ¿Por qué contamos todo esto? Porque nos compromete a seguir con este objetivo: acercar más a los jóvenes autores, a que sientan que la entidad es suya. Y con ellos, a todos los que se quieran acercar a estos encuentros.  

La primera reunión versó sobre Líneas el Teatro Actual; la que viene tendrá por tema El proceso de Creación. O sea, como se mueve, cómo reacciona el mundo interno del autor. Ustedes me dirán: ¿y todo lo que se habló sobre leer materiales nuestros, invitar actores, ir a ver espectáculos? Les explico: yo siento que tenemos que cohesionarnos un poco más. Escuchar una vez más la palabra a los que saben, y participar después con preguntas, no nos viene mal. 

El proceso de Creación 

¡El proceso de creación! El paradigma argentino es José Hernández encerrándose voluntariamente en una posada vecina a Plaza de Mayo, durante todo un fin de semana, para escribir la Ida de su inmortal Martín Fierro. Un caso extremo, que da para hablar mucho, es el caso del dramaturgo Jaromir Hladík, protagonista del cuento El milagro secreto de Borges. Los nazis lo sacan de su casa en Praga y lo pone frente a un pelotón de fusilamiento. Él pide a Dios tiempo para terminar una tragedia que venía escribiendo y Dios le concede el tiempo. Recién cuando la termina, adentro de él, suenan los disparos. Para terminar, ¿la corrección es parte del proceso de creación? En ese caso deberíamos considerar lo que hizo Sarmiento con su Facundo: en cada edición lo volvía a corregir. Generalmente se edita la última versión, que apareció antes que muriera. 

Entonces ¿cómo se escribe? ¿Debemos encerrarnos en un hotel de Plaza de Mayo y dejar que la energía de la historia argentina nos motive? ¿O necesitamos que nos apunten con fusiles para terminar lo que hacemos? (Acá debemos hacer un elogio extra a Borges, que tenía 45 años cuando escribió este cuento y evidentemente ya ensayaba formas internas de crear porque sentía próxima la ceguera). Otros recurrieron a procedimientos más simples para inspirarse: un par de grapas, la música de Mozart, la cercanía de una mujer deseada. 

Para tratar este tema, que tiene su misterio (¿la musa existe?), hemos convocado a tres queridos miembros de la entidad que saben lo que es de pasarse noches enteras borroneando hojas, maltratando computadoras, o estimulando a actores a improvisar. Nos referimos a Eduardo Rovner, Sergio Boris y Ernesto Korovsky, que se comprometieron asistir al Café Abierto 2, donde nos hablarán su modo de crear y escucharan con paciencia nuestras preguntas, que sin duda serán muchas. 

¡Acuérdense amigos! Es la segunda reunión de Café Abierto. Como ya lo hemos establecido, es el tercer jueves de cada mes. Será el 17 de julio, de 19 a 21 horas, en la confitería de la entidad. Junto al café, ¿la entidad pondrá nuevamente trozos de budín y gaseosas? Es una de las sorpresas que nos espera. 

Hasta entonces.  

Ricardo Halac

 

 

Será el 17 de julio a las 19, en el bar de la entidad; Eduardo Rovner, Sergio Boris y Ernesto Korovsky, invitados  

 

“Miren de nuevo las fotos, por favor. El primer Café Abierto fue un éxito completo. ¡Había más de cien personas! Y la entidad se portó. Además de mandarnos a miembros de la comisión directiva, para asegurarse que todo estaba bien, junto con el café puso budín y gaseosas. ¿Más se puede pedir? Sobre todo agradecemos a Laura Ventura de La Nación y a los autores y directores Javier Daulte y Ciro Zorzoli, no solo por habernos brindado sus mejores ideas y emociones, sino también por haberse quedado al final dialogando con los presentes. ¡Fue una fiesta! 

También agradecemos todos los que nos escribieron después 

contándonos sus impresiones, alentándonos a seguir. También nos felicitaron, a Kitty Halan y a mí, el presidente de la entidad y varias de las autoridades. ¿Por qué contamos todo esto? Porque nos compromete a seguir con este objetivo: acercar más a los jóvenes autores, a que sientan que la entidad es suya. Y con ellos, a todos los que se quieran acercar a estos encuentros.  

La primera reunión versó sobre Líneas el Teatro Actual; la que viene tendrá por tema El proceso de Creación. O sea, como se mueve, cómo reacciona el mundo interno del autor. Ustedes me dirán: ¿y todo lo que se habló sobre leer materiales nuestros, invitar actores, ir a ver espectáculos? Les explico: yo siento que tenemos que cohesionarnos un poco más. Escuchar una vez más la palabra a los que saben, y participar después con preguntas, no nos viene mal. 

El proceso de Creación 

¡El proceso de creación! El paradigma argentino es José Hernández encerrándose voluntariamente en una posada vecina a Plaza de Mayo, durante todo un fin de semana, para escribir la Ida de su inmortal Martín Fierro. Un caso extremo, que da para hablar mucho, es el caso del dramaturgo Jaromir Hladík, protagonista del cuento El milagro secreto de Borges. Los nazis lo sacan de su casa en Praga y lo pone frente a un pelotón de fusilamiento. Él pide a Dios tiempo para terminar una tragedia que venía escribiendo y Dios le concede el tiempo. Recién cuando la termina, adentro de él, suenan los disparos. Para terminar, ¿la corrección es parte del proceso de creación? En ese caso deberíamos considerar lo que hizo Sarmiento con su Facundo: en cada edición lo volvía a corregir. Generalmente se edita la última versión, que apareció antes que muriera. 

Entonces ¿cómo se escribe? ¿Debemos encerrarnos en un hotel de Plaza de Mayo y dejar que la energía de la historia argentina nos motive? ¿O necesitamos que nos apunten con fusiles para terminar lo que hacemos? (Acá debemos hacer un elogio extra a Borges, que tenía 45 años cuando escribió este cuento y evidentemente ya ensayaba formas internas de crear porque sentía próxima la ceguera). Otros recurrieron a procedimientos más simples para inspirarse: un par de grapas, la música de Mozart, la cercanía de una mujer deseada. 

Para tratar este tema, que tiene su misterio (¿la musa existe?), hemos convocado a tres queridos miembros de la entidad que saben lo que es de pasarse noches enteras borroneando hojas, maltratando computadoras, o estimulando a actores a improvisar. Nos referimos a Eduardo Rovner, Sergio Boris y Ernesto Korovsky, que se comprometieron asistir al Café Abierto 2, donde nos hablarán su modo de crear y escucharan con paciencia nuestras preguntas, que sin duda serán muchas. 

¡Acuérdense amigos! Es la segunda reunión de Café Abierto. Como ya lo hemos establecido, es el tercer jueves de cada mes. Será el 17 de julio, de 19 a 21 horas, en la confitería de la entidad. Junto al café, ¿la entidad pondrá nuevamente trozos de budín y gaseosas? Es una de las sorpresas que nos espera. 

Hasta entonces.  

Ricardo Halac