Con una obra de Carlos Vittorello, Aguada de los pajaritos 

De Carlos Vittorello, se ofrecerá Aguada de los pajaritos. Los relatos estarán a cargo de Daniel Miglioranza. Elenco por orden de aparición: Javier Ludueña, Viviana Salomón, Graciela Martinelli, Laura Mobilia y Hugo Cosiansi. La asistencia técnica estará a cargo de Leonardo Abbruzzese,  la realización técnica y musicalización correrán por cuenta de Diego Rodríguez. Con la asistencia de dirección de Mirta Mariscal y la dirección de Julio Baccaro, la obra se ofrecerá como es habitual a las 19.30 en el auditorio de la entidad, con entrada libre y gratuita sujeta a la disponibilidad de la sala. 

A modo de anticipo, se adelanta que en una casa en las afueras de un pueblo perdido en el norte, una vieja siniestra sobrevive “vendiendo milagros” de una gran virgen que tiene en su patio. Ejerce su dominio dictatorial sobre una hija madura y hermosa y una criada que vive en estado de pánico. Un muy joven cosechador golondrina, titiritero, se ha enamorado de la hija de la milagrera. La sequía impregna el conflicto: ha vaciado la aguada y según dicen… ni siquiera quedan pajaritos.

Con una obra de Carlos Vittorello, Aguada de los pajaritos 

De Carlos Vittorello, se ofrecerá Aguada de los pajaritos. Los relatos estarán a cargo de Daniel Miglioranza. Elenco por orden de aparición: Javier Ludueña, Viviana Salomón, Graciela Martinelli, Laura Mobilia y Hugo Cosiansi. La asistencia técnica estará a cargo de Leonardo Abbruzzese,  la realización técnica y musicalización correrán por cuenta de Diego Rodríguez. Con la asistencia de dirección de Mirta Mariscal y la dirección de Julio Baccaro, la obra se ofrecerá como es habitual a las 19.30 en el auditorio de la entidad, con entrada libre y gratuita sujeta a la disponibilidad de la sala. 

A modo de anticipo, se adelanta que en una casa en las afueras de un pueblo perdido en el norte, una vieja siniestra sobrevive “vendiendo milagros” de una gran virgen que tiene en su patio. Ejerce su dominio dictatorial sobre una hija madura y hermosa y una criada que vive en estado de pánico. Un muy joven cosechador golondrina, titiritero, se ha enamorado de la hija de la milagrera. La sequía impregna el conflicto: ha vaciado la aguada y según dicen… ni siquiera quedan pajaritos.