Premios ACE

Premios ACE

 

Por Miguel Ángel Diani, Presidente de Argentores

 

“Una actriz y un actor suben a escena. Suena una música que los instala en un sentimiento, que los transporta. Una puesta de luces los destaca y valoriza cada una de sus acciones. Caminan por el escenario siguiendo el proceso creativo que les mostró la dirección. El vestuario los planta en los personajes. Tal vez bailan una hermosa coreografía que los hace volar mientras un autor o autora crea las palabras y las emociones que están sintiendo. Una producción hace que todo sea posible. El público ríe o llora según sea el caso. El espectáculo está en marcha. Entretiene. Concientiza. Denuncia. Tiene algo que decir. Algo que gritar. 

Eso es el teatro. 

No importa si es para dos mil o para diez espectadores. La magia se produce igual. Y cuando esa magia se produce, la tarea está cumplida. 

Estas son las artes que hoy premia ACE. 

Nuestros cronistas del espectáculo visibilizan estos talentos. Los alientan. Los festejan. Hacen que cada uno de estos creadores se sienta reconocido en su arte. Un arte que existió desde siempre. Porque el arte y la cultura son inherentes al ser humano. Y eso es inmodificable. 

Como ecos que retumban en las almas de mujeres y hombres, nos hacen sentir acompañados en esta aventura de la existencia. 

Por esa razón la cultura debe ser respetada y fomentada por los Estados. Es tarea de los gobernantes sustentar el deseo de la sociedad de expresarse libremente. 

Porque, más allá de las formas y los lugares en donde se haga, en teatros o en las calles, en grandes ciudades o en pequeños pueblos, en estadios o en patios, el arte siempre está. 

A menudo el arte va de la mano con la ciencia. Como sucede hoy,en que artistas y científicos, se ensamblan para brindar un homenaje al significativo Teatro Abierto. Pero también para recordar que el Estado debe garantizar la diversidad de expresión y de estéticas culturales a lo largo del país. Y también estar cerca de nuestros científicos. 

Porque ellos son, junto a los creadores y a los educadores, quienes hacen grande a una nación. 

Un país que no comprende esto, que no contribuye al desarrollo de obras artísticas y científicas, pierde, irremediablemente, su identidad cultural y su destino como Nación”.